Un florecer inesperado
Sarah Freymuth
Todo tiene su momento oportuno; hay tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: tiempo para nacer y tiempo para morir; tiempo para plantar y tiempo para cosechar; tiempo para matar y tiempo...
Pues el SEÑOR tu Dios vive en medio de ti. Él es un poderoso salvador. Se deleitará en ti con alegría. Con su amor calmará todos tus temores. Se gozará por ti con cantos de alegría». Sofonías 3:17 (NTV)
Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces… Santiago 1:17a (NBLA)
Pero algo más me viene a la memoria, lo cual me llena de esperanza: Por el gran amor del SEÑOR no hemos sido consumidos y su compasión jamás se agota. Lamentaciones 3:21-22 (NVI)
También decía: “Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Marcos 4:26-27 (RVA-2015)
Pues Dios, quien dijo: «Que haya luz en la oscuridad», hizo que esta luz brille en nuestro corazón para que podamos conocer la gloria de Dios que se ve en el rostro de Jesucristo. 2 Corintios 4:6 (NTV)
»Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Mateo 7:24 (NVI)
Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo. Eclesiastés 3:1 (NTV)
Porque Tú formaste mis entrañas; Me hiciste en el seno de mi madre. Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien. Salmo 139:13-14 (NBLA)
… pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NVI)
Como el SEÑOR le había hablado, Agar le puso por nombre «El Dios que me ve», pues se decía: «Ahora he visto al que me ve». Génesis 16:13 (NVI)
Todo tiene su momento oportuno; hay tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: tiempo para nacer y tiempo para morir; tiempo para plantar y tiempo para cosechar; tiempo para matar y tiempo...
Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. Efesios 2:10 (NTV)
Oh Dios, tú eres mi Dios; de todo corazón te busco. Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en esta tierra reseca y agotada donde no hay agua. Salmo 63:1 (NTV)
Esta es la historia de Noé: Noé era un hombre justo y cabal en su generación; Noé caminaba con Dios. Génesis 6:9b (RVA-2015)