Cuando no eres tan valiente como ayer
Meghan Mellinger
Pero Jesús respondió: «Mi Padre siempre trabaja, y yo también». Juan 5:17 (NTV)
Pero Jesús respondió: «Mi Padre siempre trabaja, y yo también». Juan 5:17 (NTV)
El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha. Eclesiastés 11:4 (NTV)
»Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9 (NBLA)
Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. Efesios 2:10 (NVI)
Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús dijo: —Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco. Marcos 6:31 (NVI)
Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Juan 10:27 (NVI)
Ama al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Deuteronomio 6:5 (NTV)
»Entonces yo les dije: “No teman ni les tengan miedo. El SEÑOR su Dios, que va delante de ustedes, Él peleará por ustedes, así como lo hizo delante de sus ojos en Egipto y en el desierto, donde has visto cómo el SEÑOR tu Dios te llevó, como un hombre lleva a su hijo, por todo el camino que anduvieron hasta llegar a este lugar”. Deuteronomio 1:29-31 (NBLA)
Y ellas alzaron sus voces y lloraron otra vez; y Orfa besó a su suegra, pero Rut se quedó con ella. Rut 1:14 (NBLA)
La ley del SEÑOR es perfecta, que restaura el alma; El testimonio del SEÑOR es seguro, que hace sabio al sencillo. Los preceptos del SEÑOR son rectos, que alegran el corazón; El mandamiento del SEÑOR es puro, que alumbra los ojos. Salmo 19:7-8 (NBLA)
Pero Jesús respondió: «Mi Padre siempre trabaja, y yo también». Juan 5:17 (NTV)
El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha. Eclesiastés 11:4 (NTV)
»Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9 (NBLA)
Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. Efesios 2:10 (NVI)