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Kaitlin Chappell Rogers
Porque decía: «Si tan solo toco Sus ropas, sanaré». Marcos 5:28 (NBLA)
Sino que he calmado y acallado mi alma; Como un niño destetado en el regazo de su madre, Como un niño destetado está mi alma dentro de mí. Salmo 131:2 (NBLA)
En realidad, lo que Saúl quería era que David cayera en manos de los filisteos … David los enfrentaba con más éxito que los otros oficiales de Saúl. Por eso llegó a ser muy famoso. 1 Samuel 18:25b, 30b (NVI)
El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Romanos 8:16 (NVI)
Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. Salmo 119:105 (NVI)
Tras destituir a Saúl, les puso por rey a David, de quien dio este testimonio: “He encontrado en David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi corazón; él realizará todo lo que yo quiero”. Hechos 13:22 (NVI)
Encomienda al SEÑOR tu camino, Confía en Él, que Él actuará; Salmos 37:5 (NBLA)
El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue, 1 Corintios 13:4-8a (NVI)
«Ve en paz», le respondió Elí, «y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho». «Halle su sierva gracia ante sus ojos», le dijo ella. Entonces la mujer se puso en camino, comió y ya no estaba triste su semblante. 1 Samuel 1:17-18 (NBLA)
No obstante, aún me atrevo a tener esperanza cuando recuerdo lo siguiente: ¡El fiel amor del SEÑOR nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana. Lamentaciones 3:21-23 (NTV)
Jesús se detuvo y dijo: «Llámenlo». Y llamaron al ciego, diciéndole: «¡Anímate! Levántate, que te llama». Marcos 10:49 (NBLA)
Porque decía: «Si tan solo toco Sus ropas, sanaré». Marcos 5:28 (NBLA)
Instrúyeme, SEÑOR, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre. Salmo 86:11 (NVI)
¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Isaías 49:15 (NVI)
Tengan por sumo gozo, hermanos míos, cuando se hallen en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de su fe produce paciencia, Santiago 1:2-3 (NBLA)