Devocionales

El plan de Dios para tu potencial

2 de marzo de 2020
El que los llama es fiel, y así lo hará. 1 Tesalonicenses 5:24 (NVI)

¿Si pudieras cambiar algo de ti misma, que sería?

Estoy segura de que mi lista sería completamente distinta a la tuya, o tal vez me miras y asumes que no tengo una lista. Oh, tengo dos: una de la Yo Niña y otra de la Yo Actual.

La Yo Niña quería ser naturalmente rubia, porque de alguna manera parecía que eran más divertidas y populares. La Yo Niña quería ojos azules que combinaran con el cabello rubio. Quería que mis jeans fueran de cierta marca y que mis camisas se vieran de cierta forma. Ah, y el ser inteligente, ya saben, estar en el cuadro de honor con calificaciones de las más altas. Estas cosas parecen ridículo ahora que he crecido, pero las mujeres adultas también tenemos nuestras listas.

La Yo Actual quiere pesar 20 libras menos y tener arrugas sólo en mi ropa (y no en mi cara). Me encantaría saber lo que ella sabe de la Biblia (quienquiera que ella sea). Y sería fabuloso si mi casa pudiera mantenerse limpia como la de ella. ¡Esta ella ideal ha avanzado más en el ministerio que yo, y yo comencé antes que ella! La Yo Actual todavía tiene tanto trabajo que hacer.

¿Eso es lo que hacemos, no? Comparamos habitualmente nuestro interior, cómo nos sentimos en cuanto a nosotras mismas, con el exterior de otra persona, cómo se ven, para determinar nuestro valor y resumir nuestro potencial - apariencia, logros y bienes.

En este mundo, tenemos que demostrar nuestras habilidades, validar nuestro intelecto, y establecer nuestra autoridad para comprobar que somos útiles y valemos la pena. ¿Pero y qué de cuando estamos dentro de una zona supuestamente segura y libre de juicio, como la iglesia? ¿A caso tenemos que ponernos a prueba allí, también? ¿Hacemos suposiciones en cuanto al valor de una persona basado en lo que hace o como se ve? Sin hacer ninguna pausa, sí, sí, lo hacemos. Miramos su exterior - apariencia, logros, y otros bienes - y asumimos que su fe es igualmente fuerte.

¿Puedo pedirte que respondas algunas preguntas honestamente? No necesariamente en voz alta, o incluso en algún papel donde alguien podría ver tus respuestas, pero contéstalas para ti misma:

● ¿Permito que el eco de temores y faltas silencie la voz de Dios?
● ¿Me anido en los fracasos y permito que determinen mi dirección?
● ¿Temo que mis fragilidades me descalifiquen de hacer un buen trabajo para Dios?

Si respondiste que a una sola de estas preguntas, entonces tu fe, amiga mía, está lastimada. Fracturada. Astillada. Rasgada. Ya no está en su diseño original o la que era antes de que la vida te azotara.

Dios diseñó que nuestra fe fuera Cristo-céntrica, guiada por el Espíritu y alimentada por la Palabra. De alguna manera, tantas de nosotras nos hemos desviado.

Gastamos nuestra energía intentando conquistar nuestros temores, corregir nuestros defectos, superar nuestros fracasos y aceptar nuestras fragilidades, sólo para descubrir que todavía tenemos temores, defectos, fracasos y fragilidades. Los libros de autoayuda no han ayudado. Los estudios bíblicos cambian nuestra perspectiva por un tiempo. Sin embargo cuando surge la próxima crisis, caemos de vuelta en patrones equivocados.

Quiero decir algo que podría sonar un poco duro, momentáneamente enojarte, y posiblemente causarte un deseo abrumador de dejar de leer este devocional. Por lo tanto, te pido que confíes en mí lo suficiente para leer la siguiente frase, pausar y pensar bien en estas palabras, y tal vez incluso orar: ¿Y si el plan de Dios no es "arreglar" las cosas que han fracturado tu fe sino más bien mostrarte Su poder a través de ellas, fortaleciendo tu fe más que nunca?

¡Dios tiene tan buenas palabras para nosotras, amigas! El que los llama es fiel, y así lo hará (1 Tesalonicenses 5:24). Él se moverá en nosotras para cumplir la obra que ha planificado para nosotras. Dios ve nuestro potencial incluso cuando nosotras no lo podemos ver y considera que nosotras valemos la pena así como somos.

Señor, no me veo a mi misma como alguien con potencial. He hecho demasiadas cosas que no son dignas de Tu confianza en mí. Pero quiero ver de otra manera. Quiero creer en lo imposible. Ayúdame a ver lo que Tú ves. En el Nombre de Jesús, Amén.

VERDAD PARA HOY

Mateo 19:26, Jesús los miró y les dijo: «Humanamente hablando es imposible, pero para Dios todo es posible». (NTV)

RECURSOS ADICIONALES

¡Eres una creación admirable, querida hermana! Si quieres leer más de cómo eres una creación admirable y maravillosa de Dios, dale un vistazo al devocional de Lisa Leonard titulado, Formidables y maravillosas son Tus obras.

REFLEXIONA Y RESPONDE

En una hoja de papel, copia la oración de hoy y agrega tus propios pensamientos en cuanto a tu potencial. Cierra tu oración con las siguientes palabras: Soy una posibilidad valiosa y llena de potencial que Dios puede usar para avanzar Su Reino.

¡Únete a la conversación! Nos gustaría escuchar tus pensamientos en cuanto al devocional de hoy.

© 2020 por Wendy Pope. Derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

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