Devocionales

La batalla por lo invisible

15 de mayo de 2020
Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. Salmo 56:3 (NVI)

El timbre sonó a la 1 a.m. Al instante, supe que algo andaba mal. El pánico se elevó en mi cuerpo mientras buscaba mis lentes y llegaba a la puerta.

Allí estaba mi amigo con una mirada de preocupación y una orden de apuro.

Agarré mis llaves y conduje lo más rápido que pude hasta el hospital donde alguien que amo profundamente estaba en la cama de una sala de emergencias. Las elecciones que hizo le condujeron a malas decisiones y a un resultado que casi le costó la vida.

Estaría bien. Saldría adelante. Se despertaría de nuevo.

Pero las próximas horas, e incluso los próximos días, iban a ser difíciles.

Habían dos cosas invisibles luchando por mi atención en esos momentos. Una, la fe. La otra, el miedo.

Pero la batalla por creer en uno u otro sería mía.

Tener miedo no es pecado. Es en lo que permitimos que se convierta el miedo que nos lleva a alejarnos de Dios.

De hecho, a lo largo de las Escrituras, vemos cómo Dios lucha por nuestra fe en medio de nuestros temores. Como el Rey David escribió en el versículo clave de hoy, Salmo 56:3, Dios anhela que confiemos en Él: Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza.

Me encanta este versículo porque no es solo una promesa a la que puedo aferrarme, sino una oración que puedo pronunciar cuando tengo miedo.

Este versículo es uno de resolución cuando el miedo lucha por nuestro enfoque.

Pero, ¿será tan simple como decir una oración y pedirle a Dios que nos ayude a tener fe en lugar de temor? Sí y no.

 

Podemos silenciar el miedo al enfocarnos constantemente en la fe.

Y así, durante las siguientes horas en esa habitación del hospital y cuando salimos del hospital, tuve que darle a mi fe la atención que necesitaba en una crisis. Repetidamente tuve que recordarle a mis pensamientos que no dieran paso al miedo. Y sé que Dios escuchó mi oración: “Tengo miedo ... pero estoy confiando en Ti”.

No sé qué está luchando por tu atención que despierta el miedo en tu vida, pero espero que encuentres la confianza para atravesar lo invisible y aferrarte a la fe. Porque Dios también está luchando por ti.

Comienza con esta oración: “Tengo miedo ... pero estoy confiando en Ti”. Y luego reconoce el proceso.

Eres digna de tener fe. Y el miedo no merece tu atención

La fe y el miedo luchan para que creas en algo que no puedes ver. Elige tu batalla sabiamente.

Querido Dios, eres una presencia constante en nuestras vidas. Eres el Dios que lucha por nuestra fe y nos da poder para silenciar nuestros temores. Gracias por Tu amor, que me muestra lo digno que eres de mi confianza, incluso cuando tengo miedo. En el Nombre de Jesús, Amén.

Verdad para hoy

Isaías 41:10, No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. (NTV)

Génesis 15:1, Después de esto, la palabra del Señor vino a Abram en una visión: «No temas, Abram. Yo soy tu escudo, y muy grande será tu recompensa». (NVI)

Salmo 27:3, Aunque un ejército poderoso me rodee, mi corazón no temerá. Aunque me ataquen, permaneceré confiado. (NTV)

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Reflexiona y responde

Escribe en un diario tres cosas que te dan miedo en este momento. Pídale a Dios que te revele cómo has estado prestando atención a los miedos y sentimientos más que a  la fe, y reconoce tu parte en el proceso. Ora y pídele a Dios que te dé fuerzas para mantenerte enfocada en la fe, no en el miedo.

En la sección de comentarios de hoy, nos encantaría escuchar otros versículos de las Escrituras o formas específicas que Dios te ha mostrado para ayudarte a luchar por la fe, no por el miedo.

© 2020 por Nicki Koziarz. Derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

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