Devocionales

Valentía contagiosa

25 de mayo de 2020
Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una cesta de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo en ella al niño, fue a dejar la cesta entre los juncos que había a la orilla del Nilo. Pero la hermana del niño se quedó a cierta distancia para ver qué pasaría con él. Éxodo 2:3-4 (NVI)

No hace tanto, me di cuenta que algo faltaba en mi vida.

Comenzó cuando mis hijas, ambas trabajadoras sociales, empezaron a exponerme a situaciones llenas de dolor de las cuales yo sabía muy poco. Mi falta de experiencia con la adversidad me impedía sentir el dolor de muchos en mi comunidad.

Estimulada por la valentía de mis hijas, empecé a salir de la comodidad de mi propio círculo social, conectando con mujeres en mi comunidad que sufrieron grandes pérdidas y necesitaban una amiga confiable.

Esto no ha sido fácil para mi. Quiero ser valiente, pero todavía lucho con superar el miedo a lo desconocido.

La Palabra de Dios me está ayudando a sobrepasar este temor, especialmente a través de la historia de algunas mujeres en Éxodo 1 y 2.

Si su historia fuera una obra de teatro, se podría representar así:

Primer Acto: Sifrá y Fuvá, dos parteras en Egipto, reciben la orden del Faraón de asesinar a todos los bebés varones al momento de su nacimiento. Sin embargo, las mujeres le temen más a Dios que al Faraón, y dejaron vivir a los bebés.

Segundo Acto: En medio de dolores de parto, Sifrá, Fuvá y la madre de Moisés, Jocabed, consideran sus opciones si el tercer hijo de Jocabed resultara ser varón. Entre susurros, arman un plan. ¿Cómo podría Jocabed disfrazar su nuevo cuerpo cambiado? ¿Responder preguntas sobre su parto? ¿Por cuánto tiempo podrían mantenerlo un secreto?

Mientras hacen sus planes, ellas recuerdan la fidelidad pasada de Dios en ayudar a los hebreos. Al crear estos planes inspirados por Dios, su confianza en Dios crece, y su miedo a sus feroces enemigos mengua.

La valentía puede vencer sobre el miedo cuando ensayamos la fidelidad de Dios.

Tercer Acto: Nuestro versículo clave entra en acción: Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una cesta de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo en ella al niño, fue a dejar la cesta entre los juncos que había a la orilla del Nilo. Pero la hermana del niño se quedó a cierta distancia para ver qué pasaría con él (Éxodo 2:3-4).

Miriam, la hermana de Moisés, observa la canasta transformada en bote, flotar en el río Nilo. Cuando la hija del Faraón pide que le traigan la canasta, Miriam da un paso valiente, una niña aconsejando a la realeza en cuanto a cómo cuidar del bebé.

Se cierra el telón.

¿Fue contagiosa la valentía de Sifrá, Fuvá y Jocabed? ¿Ayudó a empoderar a Miriam a ser valiente? Pienso que así fue.

Estas mujeres muestran cómo puede surgir una reacción en cadena cuando una persona toma un paso de valentía presenciado por otros.

Al igual que estas mujeres yo deseo una valentía contagiosa...que me permita salir de mi zona de confort y brindarle cambio y coraje a otras personas. El Señor me está ayudando a alcanzar a los que están sufriendo para tratar de ayudar a aliviar su dolor. Aunque no todas tenemos el mismo aspecto ni compartimos la misma historia, tenemos la misma sangre corriendo por nuestras venas. Juntas, estamos siendo valientes, aprendiendo y sirviendo juntas para traspasar nuestras diferencias y forjar nuevas amistades.

Me estoy armando de valor como las mujeres valientes que me han precedido. Aunque a veces me siento asustada en cuanto a lo que no sé y lo que me queda por aprender, puedo dar un pequeño paso a la vez gracias al amor de Jesús que me fortalece.

Tal como mis hijas me han inspirado, ¿puedo también inspirarte a ser valiente en tu mundo hoy?

Toma la iniciativa y fíjate en alguien que necesita un gesto amable.

Invierte en tu comunidad, y comparte el amor de Jesús que has experimentado. Si damos un paso en fe como estas mujeres, el Señor nos ayudará a entrar y ser parte de una valentía contagiosa.

Querido Señor, así como el mundo de las mujeres de Éxodo necesitaba un cambio, el nuestro lo necesita también. Muéstrame un paso de valentía que puedo dar, y ayúdame a animar a alguien más a que lo haga también. En el Nombre de Jesús, Amén.

Verdad para hoy

Proverbios 3:26, porque el SEÑOR será tu confianza y él guardará tu pie de caer en la trampa. (RVA-2015)

Recursos Adicionales

En Proverbs 31 Ministries creemos que cuando las mujeres saben la Verdad y viven la Verdad, todo cambia. Hemos escuchado las voces que piden contenido en español y firmemente creemos que el Señor traerá a las personas correctas a nuestro equipo mientras enseñamos a las mujeres a alinear sus vidas a la verdad de la Palabra de Dios.

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Hoy en los Estados Unidos, es el Día de los Caídos, un día en el cual honramos a aquellos que han mostrado la valentía máxima — aquellos que han perdido sus vidas defendiendo la libertad y su país. ¿Quién es alguien a quien admiras por su valentía? Si aún está vivo/a, busca alguna forma de decirle gracias (con un mensaje de texto, una nota o una llamada telefónica).

La valentía no es un sentimiento; es la fuerza de seguir hacia adelante, incluso frente al temor. ¿En qué área de tu vida necesitas valentía, en el cual puedas animar a alguien más a ser valiente? ¡Comparte tus ideas con nosotras!

© 2020 por Lynn Cowell. Derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

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Proverbs 31 Ministries es un ministerio sin denominación y sin fines de lucro que busca encaminar a las mujeres a una relación personal con Cristo, con Proverbios 31:10-31 como guía.
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