Devocionales

Año de reconstrucción

29 de enero de 2021
Por la poca fe que tienen —les respondió—. Les aseguro que, si tuvieran fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Trasládate de aquí para allá”, y se trasladaría. Para ustedes nada sería imposible. Mateo 17:20 NVI

Estaba lloviendo y hacía frío el domingo por la mañana. Las ventanas estaban abiertas, me di la vuelta y me cubrí con las mantas hasta mi barbilla. Podríamos haber optado por la adoración en la iglesia de manera presencial. En la página del internet, durante la noche anterior habían indicado que había lugares disponibles, pero nos habíamos acostumbrado a participar en línea con café en mano y en pijama. Y lamentablemente, participar en línea se había convertido en una puerta para no ver nada.

Mientras me preparaba el café, noté que la tarjeta de compromiso del año nuevo para nuestra contribución a la iglesia estaba en mi mostrador y no la había enviado. Se me hizo tarde para enviarla y, honestamente, no me sentía como una dadora alegre de todos modos.

El año 2020 me había agotado. Y durante este tiempo en el que debería haber estado de rodillas y abriendo mi Biblia de manera más constante, comencé a ensimismarme, alejarme y aislarme. No fue repentinamente, sino gradualmente. No fue deliberadamente, sino más bien un cambio involuntario. No estaba enojada con Dios; simplemente estaba languideciendo en los hábitos que implican nuestras prácticas de la fe.

En Mateo 17:20, mientras Jesús les explicaba a los discípulos la razón por la que no podían curar al niño epiléptico, “Él respondió:” Porque tienen tan poca fe. En verdad les digo que si tienen una fe tan pequeña como una semilla de mostaza, pueden decirle a esta montaña: “Muévete de aquí para allá”, y se moverá. Nada será imposible para ti.”

Pero en el 2020, todo parecía imposible. Fue como si hubiera permitido que mi fe se revolcara en el año 2020 junto con el resto de mí.

Bueno, ¿qué mejor momento para salir de la rutina que el comienzo de un nuevo año? Decidí que si la semilla de mostaza todavía estaba allí en algún lugar, yo podría comenzar a florecer en mi fe nuevamente. Sería como un “año de reconstrucción” para un equipo deportivo que había perdido a la mayoría de sus mejores jugadores y estaba comenzando con talentos nuevos en lugar de superestrellas. Puede que no suceda de la noche a la mañana, pero yo comenzaría a sentar las bases sólidas para mejorar.

Comencé a hacer una lista de tareas pendientes para el próximo año:

  1. Leer y orar con diligencia. Este año, quiero profundizar realmente en la Palabra. Quizás encuentre un nuevo estudio bíblico, o un nuevo plan para leer ciertos libros de la Biblia, o encuentre una nueva hora del día que me funcione mejor para dedicarme a la oración.

  2. Adorar intencionalmente. 2021 parece el momento perfecto para hacer un plan para volver a la adoración. Incluso si se trata de adorar en línea, poner el reloj despertador y hacer que mi familia y yo seamos responsables de estar en la congregación, también conocido como el sofá, y ayudar a establecer una rutina y un horario.

  3. Amar incondicionalmente. Me vendría bien un poco más de gracia en este momento, y estoy segura de que esto también se aplica con todos los demás. Ser más comprensiva y amable suena como un buen lugar para comenzar, primero con los miembros de mi familia inmediata y extendiéndome hasta los extraños.

  4. Dar con alegría. Cuando estiramos el tiempo y el dinero, esto se siente especialmente desafiante, pero si aprendí algo durante el fin del año pasado, es que no dar se siente especialmente desagradable. Somos bendecidas para poder ser de bendición a los demás.

Como lo haría con cualquier lista de objetivos o resoluciones, necesito tener expectativas realistas. Nada de esto sucederá de la noche a la mañana. Pero con un poco de fe y grandes oraciones, sé que en 2021 puedo convertirme en la persona que Dios quiere que sea.

Amado Padre celestial, deja que el amanecer del nuevo año refresque y avive mi espíritu. Recuérdame que aunque mi fe se haya agotado, no está muerta. Ayúdame a hacer de este año el "año de la reconstrucción" de mi fe. Úsame, usa mi tiempo, talentos y dones para ayudar en Tu Reino. En el Nombre de Jesús, Amén.

Verdad para hoy

Lucas 13:19, Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerto. Creció hasta convertirse en un árbol, y las aves anidaron en sus ramas. (NVI)

2 Tesalonicenses 1:3, Hermanos, siempre debemos dar gracias a Dios por ustedes, como es justo, porque su fe se acrecienta cada vez más, y en cada uno de ustedes sigue abundando el amor hacia los otros. (NVI)

Recursos Adicionales

Como preparación para la Pascua, descubre cómo la muerte y resurrección de Jesús impacta lo que más deseamos. Haz un viaje a través de la cronología de la Biblia en 40 días con la ayuda del estudio Las respuestas a tus anhelos más profundos: 40 días a través de la Biblia. En este estudio verás los temas principales en las Escrituras, su conexión y su significado para nosotras al celebrar la Pascua este año. Incluido en tu adquisición ¡recibirás una copia digital descargable de un plan de lecturas de 40 días! Haz clic aquí para obtener tu Guía de estudio.

Conectate

¿Te ha gustado leer los devocionales en español Aliento para el día de hoy? ¡Considera compartirlos con tu hermana, madre, hija o amigas! Nuestro deseo es hacer correr la voz acerca de nuestros recursos en español al compartir la Palabra de Dios y crear una comunidad entre hermanas en Cristo. ¡Gracias por ser partícipe en todo esto!

Reflexiona y responde

¿Cómo podría ser el 2021 un "año de reconstrucción" para ti? ¿Cuáles son algunos de los cambios que harías para profundizar tu fe este año?

Comparte tu opinión en los comentarios.

© 2021 por Kelly Barbrey. Todos los derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

Únete a la conversación