Devocionales

No queda nada para dar

19 de marzo de 2021
‒ Denles ustedes mismos de comer ‒ contestó Jesús. Marcos 6:37a (NVI)

Si eres como yo, tal vez hayas pronunciado estas palabras en más de una ocasión: “Si ellos me piden que haga algo más …”

“Ellos” podría ser cualquiera que intente pedirte algo más cuando ya tienes muchas cosas pendientes. Cualquiera que necesite más de lo que sientas que puedes dar.

Esto nos pasó recientemente a mi esposo y a mí. Nuestros horarios ya estaban llenos y todo lo que queríamos era un poco de descanso de tanto afán, pero una pareja casada que conocíamos estaba teniendo problemas y nos pidió ayuda. No fue fácil, pero reorganizamos algunas cosas y logramos tener algunas conversaciones con ellos.

El resultado no fue nada menos que milagroso. Pasaron de hablar del divorcio a hacer planes para el futuro. Mi esposo y yo nos fuimos con nuestra fe revitalizada, asombrados por lo que Dios había hecho a pesar de nuestros tanques vacíos. Dios había trabajado a través de nosotros, pero solo por nuestra disposición.

Si bien el descanso es una necesidad y, afortunadamente, algo que Dios desea para nosotras, también hay circunstancias ordenadas en las que Él tiene algo más en mente.

La alimentación de los 5.000 en el Evangelio de Marcos es una historia familiar para mí. Sin embargo, esta vez cuando la leí, los hechos que ocurrieron justo antes me llamaron la atención.

En Marcos 6, Jesús envió a sus discípulos en una misión: Los doce salieron y exhortaban a la gente a que se arrepintiera. También expulsaban a muchos demonios y sanaban a muchos enfermos, ungiéndolos con aceite…Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado. Y, como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: ‒ Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco. (Marcos 6:12-13, 30-31, NVI, énfasis añadido).

Estoy segura de que los discípulos estaban pensando, descanso, ¡por fin! Pero justo cuando los discípulos encontraron un lugar cómodo para dormir, la multitud los encontró. La Biblia dice que Jesús tuvo compasión por la gente y comenzó a enseñarles (versículo 34).

Curiosamente, el pasaje no dice si los discípulos sintieron simpatía por la gente. Bueno, al menos no tenían que hacer nada … o eso pensaban.

Después de que Jesús terminó de enseñar a la multitud, era tarde, era la hora de la cena. Luego, les dice lo impensable a los discípulos, ‒ Denles ustedes mismos de comer (versículo 37).

Pongámonos en el lugar de los discípulos. Yo habría estado desbordada con un millón de pensamientos corriendo por mi mente. ¿Por qué Jesús me pide esto? Acabo de lograr todas estas cosas para Él, ¿y ahora Él quiere que haga esto?

Puede que Jesús no me esté pidiendo que alimente a una multitud, pero me doy cuenta de que también he tenido mis propios momentos de ‒ Denles ustedes mismos de comer.

Estas oportunidades se han disfrazado como interrupciones no deseadas de mis planes: una cajera lenta que parecía preocupada, una amiga que necesitaba ayuda en un momento inoportuno y una compañera de trabajo que quería hablar cuando yo estaba tan ocupada. Y sí, incluso cuando esa pareja nos pidió ayuda.

Cuando siento que no me queda nada para dar, Dios lo hace. Esto es algo hermoso de la vida cristiana. Cuando somos débiles, Él es fuerte. Cuando Dios nos pide algo, solo tenemos que decir “sí”. El resto depende de Él, y es entonces cuando puede suceder lo sorprendente.

La gente recibe alimento. Nuestra fe se afianza. Y quizás, hasta un matrimonio puede salvarse.

Comieron todos hasta quedar satisfechos, (Marcos 6:42, NVI, énfasis añadido). La multitud se fue satisfecha. Los discípulos también lo hicieron … en más de un sentido.

Querido Dios, ayúdame a saber cuándo quieres que haga algo por alguien más. Incluso cuando estoy cansada; sé que Tu fuerza se perfecciona en mi debilidad. En el Nombre de Jesús, Amén.

Verdad para hoy

Colosenses 1:11, y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con paciencia en toda situación (NVI)

Recursos Adicionales

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© 2021 por Anitha Abraham. Todos los derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

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