Devocionales

¿Qué te distrae?

22 de marzo de 2021
Siembra tu semilla en la mañana, y no te des reposo por la tarde, pues nunca sabes cuál siembra saldrá mejor, si esta o aquella, o si ambas serán igual de buenas. Eclesiastés 11:6 (NVI)

Lucy, mi hija menor, está pasando de niña a adolescente, pero aún no tiene teléfono móvil ni cuenta en redes sociales. Como nos hemos demorado en esto, estaba un poco a la defensiva cuando mi esposo dijo: “¿Te fijas en Lucy? Ella pasa mucho tiempo en tu teléfono. Constantemente ella está tomándose una foto, enviando un mensaje de texto a una amiga, o usando una aplicación ”.

Ella lo usa constantemente.

Esta frase sonó en mis oídos. De repente, no se trataba solo de Lucy. Se trataba de mí. ¿Con cuánta frecuencia tomo mi teléfono para un descanso rápido, alguna conexión, o para calmar mi curiosidad? Si hablo con mi hija sobre una película y no recuerdo el nombre del actor que aparece allí, solo consulto a Google. Constantemente levanto mi teléfono para responder preguntas porque siempre está ahí fácilmente disponible.

Muchas veces uso mi teléfono porque estoy postergando las cosas. ¿Por qué sentarme y concentrarme en escribir este devocional cuando puedo estar revisando el clima, mi correo electrónico, o algo que no esté relacionado con el trabajo? La tecnología nos ha dado un boleto ilimitado para escapar, y nuestra búsqueda incluso parece legítima, ya que hacemos ahora tanto trabajo en línea.

La diferencia es que el tiempo que paso en mi teléfono (redes sociales, noticias, mensajes de texto, compras, películas) puede impedirme hacer mi otro trabajo, el trabajo que Dios me ha llamado a hacer. Salomón nos dice en Eclesiastés 11:6, “Siembra tu semilla en la mañana, y no te des reposo por la tarde, pues nunca sabes cuál siembra saldrá mejor, si esta o aquella, o si ambas serán igual de buenas”.

Sembrar significa “esparcir semillas sobre la tierra para que crezcan” y “poner algo en movimiento”, tal como comenzar un proyecto. Este versículo es una motivación para tener una ética de trabajo sólida. Sigue sembrando. Se diligente. Esfuérzate en tus relaciones. No sabes exactamente qué va a dar fruto, pero hay un principio en funcionamiento: cosechas lo que siembras. Y si no siembras nada, no cosechas nada.

Nos enfrentamos a una tentación moderna que las mujeres de generaciones anteriores no tuvieron. Es más fácil recorrer las redes que sembrar. Es más fácil quedarnos quietas que comenzar algo. Es más fácil mirar Netflix que esperar una cosecha.

Atender todo el tiempo mi teléfono no solo interfiere con mi trabajo, sino también con mis relaciones. Mi teléfono puede ser más interesante que mi esposo. Después de todo, con el tiempo que llevo casada bien puedo adivinar lo que mi esposo va a decir y hacer; pero la tecnología es mucho más impredecible. De seguir titulares impactantes a darme cuenta quién me etiquetó en una foto, mi teléfono puede distraerme de prestar atención a mis seres amados.

Sin embargo, mi teléfono nunca puede satisfacer mis necesidades emocionales como lo puede hacer una persona real. Los dispositivos pueden llegar a ser como los ídolos descritos en Salmo 115:4-5, “Pero sus ídolos son de oro y plata, producto de manos humanas. Tienen boca, pero no pueden hablar; ojos, pero no pueden ver” (NVI).

Las conexiones que hacemos en las redes sociales, los mensajes de texto y el correo electrónico pueden ser positivas, pero nunca llegarán a sustituir la conexión humana en vivo. Enviar un mensaje de texto a una amiga es bueno. Hablar por teléfono mucho más. Reunirnos para tomar un café es aún mejor, cuando podemos hacerlo de forma segura. Podemos “conectarnos” constantemente con alguien en nuestros dispositivos, pero permanecemos desnutridas en las relaciones. Cuando no puedes estar junto a alguien en persona, la tecnología puede reunirnos (¡especialmente durante el distanciamiento social en esta temporada de pandemia!). Pero cuando estás en la misma casa o habitación, tiende a separarnos.

Ser conscientes de lo que nos distrae puede llevarnos a establecer límites saludables. Así que mi esposo James y yo decidimos cambiar la contraseña de mi teléfono como un desafío para Lucy y evitarle navegar sin sentido. Me doy cuenta que es bueno que no solo Lucy tenga límites en el teléfono ... es bueno para mí también.

Señor Jesús, ayúdame a ser consciente de lo que me distrae constantemente. ¿Hay hábitos digitales que necesito eliminar? ¿Estoy usando mi tiempo sabiamente? Necesito Tu ayuda para llenar mi mente con lo que es verdadero, adorable y bueno. Guíame hoy en Tu gracia y ayúdame a plantar bien las semillas en mi hogar y lugar de trabajo. En el Nombre de Jesús, Amén.

Verdad para hoy

1 Pedro 2:1-2, Por lo tanto, abandonando toda maldad y todo engaño, hipocresía, envidias y toda calumnia, deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación (NVI)

Recursos Adicionales

¿Necesitas ayuda para administrar mejor tu tiempo frente a la pantalla en tu hogar? El libro de Arlene Pellicane, El Reto de Criar a tus Hijos en un Mundo Tecnológico, (en coautoría con el Dr. Gary Chapman), está disponible en la librería cristiana.

Conéctate

¿Te ha gustado leer los devocionales en español Aliento para el día de hoy? ¡Considera compartirlos con tu hermana, madre, hija o amigas! Nuestro deseo es hacer correr la voz acerca de nuestros recursos en español al compartir la Palabra de Dios y crear una comunidad entre hermanas en Cristo. ¡Gracias por ser partícipe en todo esto!

Reflexiona y responde

¿Qué buscas en línea con frecuencia a lo largo del día? ¿Cómo puedes limitar tu acceso a influencias negativas o pérdida de tiempo? ¿Cómo podrías, en vez, captar la integridad?

Si tienes hijos, ¿cómo puedes vigilar lo que miran y escuchan? ¿Cómo puedes guiarlos sutilmente a la Verdad de la Biblia (que es lo que realmente les conduce a su felicidad)?

¡Nos encantaría saber de ti! Comparte tus pensamientos  en los comentarios.

© 2021 por Arlene Pellicane. Todos los derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

Únete a la conversación