Devocionales

Desequilibrio de vida

31 de mayo de 2021
Más vale una mano llena de descanso Que dos puños llenos de trabajo y correr tras el viento. Eclesiastés 4:6 (NBLA)

Fue uno de esos días. Había trabajado tan duro, pero sentía que poco o nada había logrado. Atrapado en una mentalidad de “manos llenas”, traté de hacer mucho en un momento, pero nada me salió bien.

Luego, al día siguiente, temiendo no ponerme al día, me esforcé por hacer aún más. Por mucho tiempo nada llamaba mi atención, porque constantemente saltaba a la siguiente tarea mientras hacía malabares con lo más urgente. Pronto los días se acumularon y quedé más estresado, exhausto y deprimido.

Supongo que puedes identificarte porque en estos días, la mayoría de nosotros nos esforzamos mucho más allá de nuestros límites. Nuestros márgenes, el espacio entre nosotros y nuestros límites, se han reducido cada vez más. A menudo, nuestros cuerpos nos envían señales para reducir el ritmo, descansar y recuperar un equilibrio saludable en nuestras vidas. Pero tendemos a ignorar esas señales y seguimos adelante hasta que una crisis de salud, un ataque de pánico o una depresión severa nos obligan a desacelerar.

Lo cual explica porqué la Palabra de Dios dice: “Más vale una mano llena de descanso Que dos puños llenos de trabajo y correr tras el viento” (Eclesiastés 4:6). Porque tenemos dos manos, nos sentimos presionados a mantenerlas llenas en todo momento. Asumimos que, si podemos hacer algo, entonces tenemos que hacerlo, ¡pero eso no es cierto! No todo lo que es factible es sostenible. El hecho de que podamos no significa que debamos.

Cada vez más expertos en salud están de acuerdo en que es mejor conocer nuestros límites, respetarlos y crear un margen en la vida. Estudios recientes revelan que nuestro estrés, ansiedad y depresión a menudo son resultado directo de la inestabilidad de nuestras vidas, haciendo eco de la verdad en las Escrituras. El Dr. Stephen Ilardi, psicólogo clínico e investigador en depresión, resume el problema de este estilo de vida en su libro, The Depression Cure: “Nunca fuimos diseñados para vivir una vida sedentaria, dentro de nuestras casas, socialmente aislada, cargada de comida rápida, privada de sueño, al ritmo frenético de la vida moderna.”

Comprende ahora que no estoy tratando de negar o minimizar a las personas que sufren depresión por razones fuera de su control. Nuestros genes y biología pueden contribuir a nuestra depresión, sin embargo no deberían controlar el resultado de nuestras vidas. Y existen cambios neuroquímicos reales que pueden suceder al deprimirnos y hacen que sea aún más difícil salir de la cueva oscura de la angustia y la desesperación.

Pero nuestras vidas desequilibradas pueden hacernos daño más de lo que creemos.

Si queremos restablecer el equilibrio en nuestras vidas y mejorar nuestro bienestar físico, emocional y salud espiritual, entonces necesitamos hacer algunos cambios en nuestras elecciones, hábitos y rutinas. La investigación más reciente sobre la depresión concluye que si nuestros horarios nos abruman y rara vez incluyen descanso, entonces es más probable que experimentemos depresión. Del mismo modo, si nunca dejamos nuestro teléfono o nos alejamos de la computadora para experimentar la belleza de la creación de Dios al aire libre, entonces es más probable que nos sintamos deprimidos. Sin una vida social y una conexión humana diaria con los demás, es más factible que las personas se depriman (aunque es cierto que la mayoría se ha visto privada de socialización debido a la pandemia).

Restaurar el equilibrio y superar la depresión causada por mi estilo de vida desequilibrado a menudo ha sido un desafío. Pero he aprendido a dejar de intentar hacer todo y considerar lo que Dios me ha llamado a hacer. Dejé de decir que sí a todo y busqué maneras de fortalecer los límites en torno a mis prioridades. Si no es un claro sí, probablemente es un claro no. He creado márgenes de tiempo entre citas y he eliminado compromisos que me agotan demasiado para lo que implican. Me he centrado en dar mi mayor contribución a las personas y prioridades que más aprecio.

Puedes hacer el mismo tipo de elecciones. Al principio es difícil, pero vale la pena. Sabiendo que tu vida es corta y que tienes una cantidad finita de tiempo y recursos, concéntrate en Dios y Sus prioridades para tu vida. Considera lo que puedes dejar ir y lo que puedes sostener sin sujetar. Disfruta la tranquilidad de sólo un puñado.

Amado Señor, quiero enfocarme en Ti y encontrar el equilibrio en mi vida. Ayúdame a dejar de perseguir el viento y empezar a pasar más tiempo en Tu presencia. En el Nombre de Jesús, Amén.

Verdad para hoy

Mateo 11:28, »Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. (NVI)

Como devocional patrocinado, las dos secciones siguientes pueden contener enlaces de contenido solo en inglés.

Recursos Adicionales

¿Quieres restablecer el equilibrio en tu vida? Únete a Chris Hodges para explorar Out of the Cave: Stepping into the Light when Depression Darkens What You See. Si te encuentras experimentando depresión o quieres ayudar a otros a ganar esta batalla, este libro proporciona pasos prácticos de la Palabra de Dios para sanar y equilibrar tu vida.

Conéctate

Chris Hodges es el pastor principal de Church of the Highlands y autor de What’s Next? y Out of the Cave. Experimenta más de su enseñanza en www.churchofthehighlands.com.

Reflexiona y responde

¿Qué áreas de tu vida están fuera de balance? ¿Qué paso puedes dar hoy para restaurar la armonía?

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