Devocionales

Cuando la alegría parece ilusoria

8 de julio de 2021
Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Santiago 1:2-3 (NVI)

No hay ninguna parte en mí que desee que el dolor sea parte de tu trayecto o del mío.

Y, honestamente, no hay ningún plan que Dios pueda presentar en el que acepte voluntariamente el sufrimiento y el dolor.

Pero cuanto más camino con el Señor, más veo que elegir lo que llega a ser parte de nuestras historias nos alejaría del bien supremo que Dios tiene en mente.

Si eso parece difícil de comprender hoy en medio de tu propia circunstancia difícil, quiero compartir algunos versículos que se encuentran en Santiago y que me han ayudado en mis momentos más difíciles. Debo advertirte: puede que no se sienta bien a primera vista. Pero mientras profundizamos juntas, creo que verás que es mejor luchar con la Verdad que quedarse estancada en la confusión.

Santiago 1:2-3 nos recuerda: “Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia” (NVI).

Confieso que me gustan estos versículos. Hasta que dejan de gustarme. Estas palabras son fáciles de aplicar cuando tu peor problema es que el autoservicio de café tomó mal tu orden. En lugar de prepararte el café con leche que pediste, te lo frapearon, atrasando el inicio de tu jornada laboral.

Pero ¿qué pasa con esas otras cosas por las que pasamos? ¿Las que duelen demasiado? ¿O decepcionan demasiado profundamente? ¿O que se sienten devastadoramente permanentes?

Se siente cruel arrojar algunos de estos clichés como “deberíamos alegrarnos por esto”, encima de las cosas difíciles. Como una broma de mal gusto sobre algo terriblemente doloroso. Es demasiado pronto para ese tipo de tonterías.

Por eso me alegro de que estos versículos no digan “siente el gozo”, sino “considera dónde podrían estar algunos destellos de gozo, incluso en medio de todo el dolor”.

Nuestra comprensión del gozo sube y baja según nuestra confianza en Dios en medio de lo que nuestras mentes humanas no pueden ver como bueno en absoluto. Es difícil. Así que me gusta pensar en ello en términos de hornear. Imagínate si hoy decidimos hacer un pastel desde cero.

Después de ir a la tienda, sacamos todos los ingredientes: la harina, la mantequilla, el azúcar, la vainilla, los huevos, el polvo de hornear y una pizca de sal. Pero luego nos sentimos demasiado cansadas para mezclarlo todo y hacer el pastel. En cambio, pensamos que podríamos disfrutar del pastel un ingrediente a la vez. El caso es que no nos gustan algunos de los ingredientes individuales, por lo que preferimos dejarlos fuera.

La harina es demasiado seca, no la incluyas. El azúcar, la mantequilla y la vainilla son ricos, ¡inclúyelos! Los huevos son asquerosos cuando están crudos, ¡definitivamente déjalos fuera! Y entonces nuestro pastel nunca se haría… perfectos e íntegros, sin que les falte nada (Santiago 1:4, NVI).

Somos tan rápidas para juzgar la calidad de nuestras vidas y la confiabilidad de Dios basándonos en eventos individuales en lugar del bien eventual para el cual Dios está trabajando. Debemos saber que, así como el panadero maestro tiene razones para permitir la harina y los huevos en la medida correcta en la receta, Jesús, “el iniciador y perfeccionador de nuestra fe” (Hebreos 12:2, NVI), hará lo mismo con tiempos áridos y difíciles.

Y sí, es posible que tengamos que pasar por un poco de caos en la mezcla y algo de calor en la cocción, pero pronto nos levantaremos y viviremos vidas que son una dulce ofrenda de esperanza, gracia, paz y consuelo para las demás. Así es como hoy podemos considerarlo sumo gozo. También podemos hacer las paces con el hecho de que el dolor y la celebración pueden coexistir auténticamente juntos en un corazón. Mezclarlos es parte de la receta de la vida.

Podemos sentarnos y atender todo lo que aún necesita ser sanado y al mismo tiempo reír, planear cosas grandes a futuro y declarar que este es un día glorioso.

Tener tanto dolor como celebración en nuestro corazón no es negación.

Es considerar la vida como un regalo, incluso si no se parece en nada a lo que pensamos que sería en este momento.

Nuestros dolores hacen que nuestro corazón sea más tierno y nos permite afligirnos. Nuestras celebraciones tienden a la necesidad de nuestro corazón de reconocer lo bello de nuestra vida, volver a levantarnos y seguir adelante.

Adoptemos la mezcla de todo lo que es digno de celebración mientras permitimos que el dolor agregue lo que trae también, sabiendo que podemos confiar en la receta del propósito de Jesús tanto en el dolor como en el gozo.

Dios Padre, cuando la alegría se sienta ilusoria, ayúdame a considerar dónde se pueden encontrar destellos de gozo a lo largo de mi día de hoy. Ayúdame a traer la perspectiva tanto del dolor como de la celebración a mis circunstancias, y sigue recordándome que Tus planes para mí siguen siendo buenos. En el Nombre de Jesús, Amén.

RECOMENDAMOS

Servimos a un Dios que sabe exactamente lo que estamos enfrentando hoy y no se encuentra desprevenido por nuestras circunstancias. En medio de todo esto, queremos ofrecerte algunas formas prácticas de recordar quién es Dios y ayudarte a mantenerte conectada con la Verdad que se encuentra solo en Su Palabra. De la preocupación a la alabanza es un devocional gratuito de siete días que te ayudará a:

  • Encontrar la paz cuando tengas la tentación de entrar en pánico.
  • Luchar contra el miedo cuando está jalando tu corazón hacia los peores escenarios.
  • Practicar la confianza en Dios en medio de circunstancias inciertas.

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PROFUNDICEMOS

Santiago 1:12, Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que lo aman. (NBLA)

¿Hay algunos “ingredientes” en tu vida que desearías que Dios eliminará? ¿Cómo podría Dios realmente estar usando estas pruebas y dificultades para bien? Únete a la conversación aquí hoy.

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Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

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