Devocionales

Cuando Dios habla a través del repollo

13 de septiembre de 2021
Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Juan 10:27 (NVI)

No recuerdo todas las circunstancias que rodearon ese día. Pero todo lo que realmente necesito recordar es que recientemente tuve un bebé diagnosticado con síndrome de Down, estaba criando a cuatro hijos menores de 8 años y estaba demasiado cansada para ir a comprar el repollo que necesitaba para hacer la sopa de albóndiga de harina asiática que se me antojó de repente.

Tendría que dejar de lado mi anhelo simple de sopa ese día. Pero de alguna manera no me parecía tan sencillo.

De pronto escuché el timbre de la puerta y, para mi sorpresa, una mujer a la que había conocido solo una vez estaba allí sonriendo, sosteniendo una cabeza de repollo en sus manos. «Estábamos de excursión cuando vi a un hombre vendiendo repollo y pensé en ti», dijo, ofreciéndome la verdura. Lágrimas de asombro llenaron mis ojos.

Si eres como yo, a veces te sientes agotada por tratar desesperadamente de aprender cómo suena la voz de Dios. Algunos días, es difícil creer que a Él le importamos lo suficiente como para aparecer en nuestros asuntos aparentemente pequeños. Y cuando incluso tenemos la fuerza para orar, puede ser más fácil buscarlo en nuestras oraciones habladas que en los anhelos silenciosos de nuestro corazón.

Juan 10:27 se había convertido en el llanto de mi corazón débil en esos años: “Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen”.

Hubo momentos en los que casi había perdido la esperanza de entender cómo sonaba realmente Su voz. Fue difícil para mí comprender y creer que Él realmente hablaría de manera tan detallada y cariñosa específicamente para mí. No hubiera sabido buscarlo allí, entre mis oraciones tácitas o mis anhelos enterrados profundamente. De alguna manera me había perdido tres palabras muy importantes en medio de este hermoso versículo: “… yo las conozco …”.

Mientras aprendemos a reconocer la voz de Dios y a seguirlo, Él ya nos conoce completamente.

Mientras buscaba Su voz en susurros apenas audibles o en señales que estremecen la tierra, Él me mostraba que Su voz estaba ahí mismo en el regalo de un repollo, en el regalo de ser conocida.

Al recordar este momento, puedo escuchar las palabras de Dios detrás de las palabras de mi amiga: «Este repollo viene de Mí. ¿Ves lo bien que te conozco? Me deleito en traerte regalos buenos, consolarte en tu confusión, darte descanso en tu cansancio y encontrarte en tus anhelos. ¿Puedes oírme? Esta es Mi voz. No quiero pasar desapercibido en los asuntos pequeños, en tu día a día. Estoy aquí, hablando ahora».

Podemos aprender a conocer Su voz porque Él nos conoce primero. Isaías 65:24 nos dice, “Antes que me llamen, yo les responderé; todavía estarán hablando cuando ya los habré escuchado” (NVI). Mientras lo buscamos, Él nos encuentra. Mientras esperamos y anhelamos, Él habla y responde. A veces, incluso se acerca a nuestra puerta y toca el timbre.

Padre celestial, muchas gracias por Tus promesas, que podemos conocer Tu voz y que Tú nos conoces a nosotras primero. Anhelamos desesperadamente que estas verdades se arraiguen profundamente en nuestros corazones. Que tu amor por nosotras derrumbe nuestros temores y atraviese nuestra falta de fe. Muéstranos hoy que estás cerca, que nos conoces y nos amas, y que podemos crecer en nuestro conocimiento de Ti y de Tu voz. En el Nombre de Jesús, Amén.

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PROFUNDICEMOS

Apocalipsis 3:20, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguien oye Mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo. (NBLA)

Jeremías 33:3, Clama a Mí, y Yo te responderé y te revelaré cosas grandes e inaccesibles, que tú no conoces. (NBLA)

Toma un momento hoy para sentarte con Jesús y meditar en estas palabras: «Te conozco». ¿De qué manera cambia tu forma de sentir al pensar en esta frase y creerla?

Reflexiona sobre la promesa de que Dios te conoce y te está hablando. Puede que no sea con repollo, pero hay un millón de formas en las que Él puede amarte y hablarte. ¿Cómo te ha hablado Dios en el pasado? ¡Nos encantaría saberlo en los comentarios!

© 2021 por Gloria Hsu. Todos los derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

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