Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia tendrá misericordia de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá. Isaías 30:19 (JBS)
Una tormenta rápida y furiosa con vientos violentos azotó nuestra zona, rompiendo cables y postes de electricidad, dejando a su paso cortes masivos de energía.
Mi esposo y yo fuimos algunos de los desafortunados en el camino de la tormenta. Miré las luces de mis vecinos que brillaban al otro lado de la calle y me sorprendí en la oscuridad de cómo un lado de la calle tenía electricidad y el otro no.
Pasamos una tarde tranquila con velas y linternas, nos acostamos temprano y nos despertamos con la misma situación del día anterior.
Envié mensajes de texto a algunos grupos para informarles de nuestra situación y pedirles que oraran por nosotros. También elevé mis propias oraciones a Dios. Poco después, revisé el sitio web de nuestra compañía eléctrica ¡y vi que tenían un equipo asignado a nuestra zona y un tiempo aproximado para el restablecimiento del servicio! Respondí a esos grupos y a Dios con gratitud.
El poder de la oración es real. Pero a veces sentimos que no somos escuchadas. Dios recibe nuestras oraciones, pero aparentemente las coloca en una pila de peticiones que no deja de crecer. ¿Estamos atrapadas en una fila de espera interminable?
Según las Escrituras, nuestras oraciones son escuchadas más de lo que creemos. Dios quiere que lo acudamos con confianza y dependencia, y escucha lo que nos preocupa.
Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia tendrá misericordia de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá (Isaías 30:19).
Él no está almacenando esas oraciones en una bóveda bajo llave, Él está escuchando con oído atento porque a Él le importa lo que a nosotras nos concierne.
He vivido respuestas inmediatas a mis oraciones que me dejan maravillada ante lo íntimamente personal que es Dios. También he tenido que esperar respuestas durante mucho más tiempo del que me gustaría. Dios no es un genio mágico, pero es bueno y sabe lo que es mejor para nosotras y cuándo es mejor para nosotras.
Ya sea algo pequeño como restablecer la electricidad, o algo significativo, podemos llevar nuestra petición a Dios, quien es generoso y está lleno de gracia y amor por nosotras, Sus hijas. Como hijas de Dios, nuestro Padre siempre está listo para oirnos.
Hebreos 7:25 nos recuerda que tenemos acceso directo a nuestro Padre a través de Jesús, Quien intercede por nosotras. Podemos estar seguras del amor del Padre y, por lo tanto, seguras de que Él presta atención a nuestra oración.
Amiga, no sé qué es lo que necesitas en este momento, pero conozco a Aquel que sí lo sabe. Sigue perseverando en tus oraciones porque cada una de ellas es escuchada por nuestro buen Dios. Podemos confiar en que Su respuesta es la adecuada para lo que Él sabe que necesitamos.
Padre, vuelvo a Ti con la oración que he orado tantas veces anteriores. Estoy cansada, pero Tú escuchas los clamores de Tu pueblo. Fortalece mi fe mientras espero Tu respuesta, confiando en que Tu tiempo y Tu respuesta llegarán. En el Nombre de Jesús, Amén.
Trae tus mayores peticiones y las más audaces a Dios hoy en nuestro Muro de oración, un lugar donde puedes buscar oración para ti y tus seres queridos. En todo el mundo, podemos unirnos para elevar nuestras necesidades al Señor. Comparte tus propias peticiones y ora por otros en el Muro de oración aquí.
¿Buscas más aliento? Proverbs 31 Ministries tiene recursos bíblicos gratuitos en español que traerán esperanza y te ayudarán a navegar el día a día.
Hebreos 7:25, Por lo cual Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos (NBLA)
¿Has estado esperando una respuesta a una oración que aún no ha sido contestada? ¿Cómo puedes seguir perseverando en la oración?
Cuando te sientas agotada, recuerda que tienes un Dios bueno que escucha tus oraciones y sabe lo que es mejor. Comparte con nosotras en la sección de comentarios.
© 2026 por Sarah Freymuth. Todos los derechos reservados.
NUESTRAS CREENCIAS
Si la vida se siente increíblemente difícil, haz clic aquí para acceder a nuestros recursos de consejería y asesoramiento.
Al asociarte con nosotras en Proverbs 31 Ministries, estás cumpliendo la gran comisión de amar a Dios, amar a la gente y alcanzar al mundo con la esperanza de Jesús. Tu generosidad realmente marca toda la diferencia.
Todas las donaciones son deducibles de impuestos en EEUU, y el 100% es invertido en el ministerio.
Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.
Únete a la conversación