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Devocionales

La lucha oculta de las oraciones respondidas

Paige Allen

19 de Agosto de 2026

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Pero los dos niños luchaban entre sí dentro de su vientre. Así que ella consultó al SEÑOR: —¿Por qué me pasa esto? —preguntó. Génesis 25:22 (NTV)
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¿Alguna vez has vivido la respuesta a una oración que no se parecía en nada a lo que imaginabas?

Tal vez conseguiste el trabajo por el que oraste, pero ahora te sientes abrumada por la presión. Tal vez esperaste durante años por casarte, y luego descubriste que incluso un buen hombre puede ser desordenado y capaz de lastimar tu corazón. O tal vez Dios respondió tu oración por un hijo, y hoy te encuentras escondiéndote en el baño, exhausta y al borde de las lágrimas. 

Esta mañana me desperté con ansiedad recorriendo todo mi ser y una avalancha de pensamientos inundando mi mente. Visualizaba mi calendario: las exigencias del trabajo, el hecho de que tendría que darle de comer y cuidar a mis hijos y que una conversación muy difícil me esperaba en el trabajo. Luego recordé que es el cumpleaños de mi esposo, y aún no le había conseguido ningún regalo. 

Había una lucha dentro de mí. 

Nuestras oraciones respondidas rara vez vienen en envolturas perfectamente decoradas. Regularmente vienen con calendarios saturados, cocinas desordenadas, adolescentes sarcásticos, jefes poco confiables y personas difíciles. 

Y esto no es solo un sufrimiento moderno. Lo vemos en las mujeres de Génesis, a quienes Dios confió el nacimiento de una nación. 

Rebeca, la esposa de Isaac, uno de los patriarcas de Israel, anhelaba tener un hijo, pero por veinte años no pudo tener hijos. Génesis 25:21-22 dice: “Isaac rogó al SEÑOR a favor de su esposa, porque ella no podía tener hijos. El SEÑOR contestó la oración de Isaac, y Rebeca quedó embarazada de mellizos. Pero los dos niños luchaban entre sí dentro de su vientre. Así que ella consultó al SEÑOR: —¿Por qué me pasa esto? —preguntó” (NTV).

¡Mellizos … una respuesta doble a sus oraciones! Sin embargo, esa oración trajo mucho dolor, incertidumbre y la pregunta de “¿Por qué me pasa esto?”. 

¿Alguna vez le has hecho esta pregunta a Dios? Es lo que nos preguntamos cuando la vida nos parece injusta y la dificultad parece más fuerte que aquello que Dios concedió.   

Rebeca llevó su pregunta a Dios, y Él no la corrigió, no la ignoró ni la avergonzó por no ser más agradecida por sus oraciones respondidas. Al contrario, Él la recibió y le respondió (Génesis 25:23).

Hebreos 4:16 dice, “Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos” (NTV). Dios nos invita a acercarnos a Su presencia con confianza para hacerle las preguntas sinceras que brotan de un corazón abatido. 

Y cuando nos acercamos, Él sale a nuestro encuentro. El Señor salió al encuentro de Rebeca con revelación y paz. Le habló del futuro de sus hijos y, al escuchar Su voz, ella recibió lo que realmente necesitaba…el recordatorio de que no estaba sola. Su lucha fue una consecuencia de la respuesta de Dios a su oración, lo que significaba que el Señor estaba completamente involucrado en cada detalle de esa temporada difícil de su vida.

Dios también está presente en cada detalle de las etapas difíciles de tu vida. ¿Qué pasaría si siguieras el ejemplo de nuestra madre de Génesis y llevaras tus preguntas sinceras delante del Señor?

Dios, a veces hay una lucha dentro de mí, y necesito Tu ayuda. Hoy decido escucharte y recordarle a mi corazón que Tú respondes las oraciones y estás cerca, aun cuando esas respuestas traen dificultades. En el Nombre de Jesús, Amén.  

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Paige sabe lo abrumador que puede ser acoger las promesas de Dios y vivir con propósito. En su libro Matriarchs: What the Women of Genesis Teach Us About Our Part in God’s Story, ella comparte lecciones que podemos aprender de las madres de la fe. 

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Filipenses 4:6, No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. (NTV)

¿Qué oración ha respondido Dios en tu vida? ¿Puedes alabarlo por Su respuesta, aunque esta sea distinta de lo que imaginabas?

¿Qué pregunta sincera puedes traerle hoy con valentía a Dios? ¡Comparte tus pensamientos con nosotras en los comentarios!

© 2026 por Paige Allen. Todos los derechos reservados.

Proverbs 31 Ministries agradece a Bethany House, una división de Baker Publishing Group, por el patrocinio del devocional de hoy.
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