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Devocionales

¿Quieres sanar de las heridas de tu madre?

Dr. Sarita T. Lyons

24 de Agosto de 2026

This devotion is available in English
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
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Siempre me ha impactado la interacción de Jesús con el paralítico cerca del estanque de Betesda. Este hombre llevaba 38 años enfermo y había estado cerca de aquel estanque por mucho tiempo, esperando que alguien lo metiera en él. Se creía que un ángel “agitaba” las aguas, y que la primera persona en entrar en el estanque después de eso quedaba sanada.

Jesús le hizo una pregunta directa y que hasta parece ridícula. “«¿Quieres ser sano?»” (Juan 5:6).

Lo que es impactante es que la respuesta del hombre no es afirmativa, “Sí, quiero ser sanado”. Sino que respondió quejándose.

«Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo» (Juan 5:7, NBLA).

Muchas de nosotras actuamos de manera similar cuando necesitamos sanidad, incluso cuando se trata de sanar las heridas relacionadas con nuestra madre. En vez de reconocer el acceso que tenemos a Jesús y aceptar Su sanidad, nos quejamos o ponemos toda nuestra esperanza en algo más.

Si Jesús te preguntara, “¿Quieres ser sanada de las heridas de tu madre?”, ¿cuál de las siguientes respuestas estarías tentada a ofrecer como una excusa?

  • «Le ofrecí ir a terapia con ella, pero ella no quiso ir».

  • «Las cosas nunca van a cambiar».

  • «Nunca volveré a confiar en ella».

  • «Cada vez que menciono algún problema a mi familia, me tratan como la mala, así que ni lo voy a intentar».

  • «Ella nunca abusó de mí, así que esto no es para tanto».

  • «Estoy bien; es lo que es».

Aún cuando el hombre paralítico no respondió a la pregunta de Jesús, eso no detuvo a Jesús de sanarlo. Jesús no dijo nada acerca de cómo el hombre evitó Su pregunta; Él sólo dijo, “«Levántate, toma tu camilla y anda»“ (Juan 5:8, NBLA).

Las Escrituras nos dicen, “Al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y comenzó a andar” (Juan, 5:9a, NBLA). 

Jesús está dispuesto y es capaz de sanar las heridas provocadas por tu madre. Sin embargo aquí están las buenas noticias: aún cuando tú te hayas rendido, eso no detiene a Jesús.

Puede que nuestros problemas no desaparezcan de inmediato (si acaso), y que sigamos batallando con dificultades emocionales mientras sanamos, pero aún podemos caminar. La sanidad lleva tiempo. Es un proceso desordenado y no lineal. Avanzamos y luego parece que retrocedemos. Pero cuando aceptamos la sanidad que ofrece Jesús, podemos levantarnos y caminar. Y Él estará con nosotras en cada paso del camino.

Padre celestial, gracias por ofrecerme sanidad. Por favor, ayúdame a confiar en Ti con las heridas causadas por mi madre. Enséñame a aceptar que una vida plena y hermosa es posible aún si todo lo que quiero cambiar no cambia. Ayúdame a creer que Tú puedes cambiar todas las cosas, incluso mi relación con, o mi disposición hacia, mi madre. En el Nombre de Jesús, Amén.

Las secciones siguientes pueden contener enlaces de contenido solo en inglés.

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La Dra. Sarita Lyons ha escrito una guía compasiva y con fundamentos bíblicos para quien esté navegando por el dolor de una relación complicada con su madre en su nuevo libro, Honor Thy Mother: How to Grieve, Heal, and Make Peace with Your Mother Wounds.

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Jeremías 32‬:26‬-27, Entonces vino palabra del SEÑOR a Jeremías:  «Yo soy el SEÑOR, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?». (NBLA)

¿Cuál es una situación de tu vida en la que Jesús te está ofreciendo una oportunidad para sanar tu relación con tu mamá o alguien más? En lugar de decir “sí, quiero sanidad”, ¿estás poniendo excusas o quejándote?

Haz una lista de tus quejas, excusas y racionalizaciones como un acto de confesión, y pasa un tiempo en oración, arrepintiéndote y regocijándote de que el Señor nunca nos abandona. Pídele a Dios que sane tu mente y te dé el valor y la obediencia para seguir Sus próximas instrucciones.

¡Nos encantaría escuchar de ti! Comparte tus pensamientos en los comentarios.

© 2026 por Dr. Sarita T. Lyons. Todos los derechos reservados.

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