Las bienaventuranzas: un camino para ser, no para hacer
Matt Chandler
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Mateo 5:3-4 (RVA-2015)
Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Mateo 11:28 (NVI)
—¡María!—dijo Jesús. Ella giró hacia él y exclamó: —¡Raboní! (que en hebreo significa “Maestro”). Juan 20:16 (NTV)
Pero Sión dijo: «El SEÑOR me ha abandonado; el SEÑOR se ha olvidado de mí». «¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Isaías 49:14-15 (NVI)
»Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados. Mateo 5:4 (NBLA)
Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba. Efesios 2:14 (NTV)
Juan estaba en la cárcel, y al enterarse de lo que Cristo estaba haciendo, envió a sus discípulos a que le preguntaran: —¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro? Mateo 11:2-3 (NVI)
El SEÑOR es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares agradables; En verdad es hermosa la herencia que me ha tocado. Salmo 16:5-6 (NBLA)
»Bezalel, Aholiab y toda persona hábil en quien el SEÑOR ha puesto sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra de construcción del santuario, harán todo conforme a lo que el SEÑOR ha ordenado». Éxodo 36:1 (NBLA)
»Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana». Mateo 11:28-30 (NVI)
Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer.¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice? Números 23:19 (NVI)
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Mateo 5:3-4 (RVA-2015)
Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. Juan 16:33 (NVI)
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)