Las bienaventuranzas: un camino para ser, no para hacer
Matt Chandler
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Mateo 5:3-4 (RVA-2015)
No nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos. Gálatas 6:9 (NBLA)
»Ustedes son la sal de la tierra. Pero, si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee. Mateo 5:13 (NVI)
Todos ustedes, en cambio, han recibido unción del Santo, de manera que conocen la verdad. 1 Juan 2:20 (NVI)
Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos. Hebreos 13:8 (NBLA)
No se mientan unos a otros, ahora que ya murieron a aquella antigua vida llena de vicios. Colosenses 3:9 (NBV)
Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé más fruto todavía. Juan 15:2 (NVI)
Las naciones verán tu justicia, y todos los reyes, tu gloria; recibirás un nombre nuevo, que el SEÑOR mismo te dará. Isaías 62:2 (NVI)
Como el SEÑOR le había hablado, Agar le puso por nombre «El Dios que me ve», pues se decía: «Ahora he visto al que me ve». Génesis 16:13 (NVI)
¡Siembren para ustedes justicia! ¡Cosechen el fruto del amor, y pónganse a labrar el barbecho! ¡Ya es tiempo de buscar al SEÑOR!, hasta que él venga y les envíe lluvias de justicia! Oseas 10:12 (NVI)
Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva. Filipenses 1:6 (NTV)
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Mateo 5:3-4 (RVA-2015)
Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. Juan 16:33 (NVI)
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)