Cuando la ansiedad se siente como una espina
Becky Keife
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
»Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. Mateo 7:7 (NVI)
Al ver Noemí que Rut estaba tan decidida a acompañarla, no le insistió más. Rut 1:18 (NVI)
y me ha dicho: “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. Por tanto, de buena gana me gloriaré más en mis debilidades, para que habite en mí el poder de Cristo. 2 Corintios 12:9 (RVA-2015)
Que nuestros hijos, en su juventud, crezcan como plantas frondosas; que sean nuestras hijas como columnas esculpidas para adornar un palacio. Salmo 144:12 (NVI)
»Simón, Simón, he aquí Satanás me ha pedido para zarandearte como a trigo. Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falle. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos. Lucas 22:31-32 (RVA-2015)
Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos. Romanos 8:25 (RVR1995)
»Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros.» Juan 13:34 (NVI)
—No tengas miedo —respondió Eliseo—. Los que están con nosotros son más que ellos. 2 Reyes 6:16 (NVI)
Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. Romanos 8:28 (NVI)
«Tú eres el Dios que me ve». También dijo: «¿De verdad he visto a Aquel que me ve?». Génesis 16:13b (NTV)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Salmo 105:19 (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)