¿Quieres sanar de las heridas de tu madre?
Dr. Sarita T. Lyons
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
«Yo soy el SEÑOR, Dios de toda la humanidad. ¿Hay algo imposible para mí? Jeremías 32:27 (NVI)
Respondió el ángel y le dijo: —Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte estas buenas nuevas. Lucas 1:19 (RVA-2015)
»¿Qué padre de entre ustedes, si su hijo le pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? O si le pide un huevo, ¿le dará un escorpión? Lucas 11:11-12 (RVA-2015)
Entonces quitaron la piedra. Jesús, alzando la vista, dijo: —Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Ya sabía yo que siempre me escuchas, pero lo dije por la gente que está aquí presente, para que crean que tú me enviaste. Juan 11:41-42 (NVI)
Él derramó su Espíritu sobre nosotros en abundancia por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Tito 3:6 (NTV)
sana a los de corazón quebrantado y venda sus heridas. Salmo 147:3 (NVI)
Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría. Salmo 90:12 (NVI)
Dirígeme por la senda de tus mandamientos, porque en ella encuentro mi solaz. Salmo 119:35 (NVI)
Dirigiéndose a todos, declaró: —Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Lucas 9:23 (NVI)
Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir con devoción. 2 Pedro 1:3 (NVI)
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
Noé era un hombre justo e íntegro entre su gente, y anduvo fielmente con Dios. Génesis 6:9b (NVI)
Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos,...
Pero los dos niños luchaban entre sí dentro de su vientre. Así que ella consultó al SEÑOR: —¿Por qué me pasa esto? —preguntó. Génesis 25:22 (NTV)