Un florecer inesperado
Sarah Freymuth
Todo tiene su momento oportuno; hay tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: tiempo para nacer y tiempo para morir; tiempo para plantar y tiempo para cosechar; tiempo para matar y tiempo...
Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, Jesús salió y fue a un lugar solitario, y allí oraba. Marcos 1:35 (NBLA)
Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. 1 Tesalonicenses 4:13 (NVI)
Practiquen la hospitalidad entre ustedes sin quejarse. 1 Pedro 4:9 (NVI)
Pon en manos del SEÑOR todas tus obras y tus proyectos se cumplirán. Proverbios 16:3 (NVI)
Yo soy la luz que ha venido al mundo para que todo el que crea en mí no viva en oscuridad. Juan 12:46 (NVI)
Dios bendijo el séptimo día y lo santificó porque en ese día descansó de toda su obra creadora. Génesis 2:3 (NVI)
Por tanto, también nosotros que estamos rodeados de una nube tan grande de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Hebreos 12:1 (NVI)
Ahora bien, la fe es tener confianza en lo que esperamos, es tener certeza de lo que no vemos. Hebreos 11:1 (NVI)
A voz en cuello, al SEÑOR pido ayuda; a voz en cuello, al SEÑOR pido compasión. Ante él expongo mi queja; ante él expreso mi angustia. Salmo 142:1-2 (NVI)
Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR: «¿Acaso no puedo Yo hacer con ustedes, casa de Israel, lo mismo que hace este alfarero?», declara el SEÑOR. «Tal como el barro en manos del alfarero, así son ustedes en Mi mano, casa de Israel». Jeremías 18:5-6 (NBLA)
Todo tiene su momento oportuno; hay tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: tiempo para nacer y tiempo para morir; tiempo para plantar y tiempo para cosechar; tiempo para matar y tiempo...
Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. Efesios 2:10 (NTV)
Oh Dios, tú eres mi Dios; de todo corazón te busco. Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en esta tierra reseca y agotada donde no hay agua. Salmo 63:1 (NTV)
Esta es la historia de Noé: Noé era un hombre justo y cabal en su generación; Noé caminaba con Dios. Génesis 6:9b (RVA-2015)