¿Quieres sanar de las heridas de tu madre?
Dr. Sarita T. Lyons
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20 (NTV)
¡Ha resucitado! No está aquí… Marcos 16:6c (NVI)
Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, sedienta y sin agua. Salmo 63:1 (NVI)
Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado a conocer a ustedes. Juan 15:15 (NVI)
¡Sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, Y en Su ley medita de día y de noche! Salmo 1:2 (NBLA)
Mi ayuda vendrá del SEÑOR, el creador del cielo y de la tierra. Salmo 121:2 (PDT)
… “AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO”. No hay otro mandamiento mayor que estos». Marcos 12:31 (NBLA)
—Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, pero no para Dios; de hecho, para Dios todo es posible. Marcos 10:27 (NVI)
den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:18 (NVI)
Por eso puede salvar—una vez y para siempre— a los que vienen a Dios por medio de él, quien vive para siempre, a fin de interceder con Dios a favor de ellos. Hebreos 7:25 (NTV)
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
Noé era un hombre justo e íntegro entre su gente, y anduvo fielmente con Dios. Génesis 6:9b (NVI)
Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos,...
Pero los dos niños luchaban entre sí dentro de su vientre. Así que ella consultó al SEÑOR: —¿Por qué me pasa esto? —preguntó. Génesis 25:22 (NTV)