Dedíquense a la oración con una mente alerta y un corazón agradecido. Colosenses 4:2 (NTV)
Pero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros. 2 Corintios 4:7 (NVI)
Me has dado a conocer el camino de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia y de dicha eterna a tu derecha. Salmo 16:11 (NVI)
Su gran amor perdura para siempre. Salmo 136:1b (NVI)
Y de aquella ciudad, muchos de los samaritanos creyeron en Él por la palabra de la mujer que daba testimonio, diciendo: «Él me dijo todo lo que yo he hecho». Juan 4:39 (NBLA)
Cuando vieron la estrella, ¡se llenaron de alegría! Mateo 2:10 (NTV)
Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ha sido hallado”. Lucas 15:24a (NVI)
Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna. Hebreos 4:15-16 (NBLA)
Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado. Romanos 5:5 (NVI)
Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. 1 Juan 1:9 (NVI)
“I am overwhelmed with joy in the LORD my God! For he has dressed me with the clothing of salvation and draped me in a robe of righteousness …” Isaiah 61:10 (NLT)