Gatear también cuenta
Kaitlin Chappell Rogers
Porque decía: «Si tan solo toco Sus ropas, sanaré». Marcos 5:28 (NBLA)
Somos impotentes ante este ejército poderoso que está a punto de atacarnos. No sabemos qué hacer, pero en Ti buscamos ayuda». 2 Crónicas 20:12b (NTV)
«¿Podrá alguien esconderse en escondites De modo que Yo no lo vea?», declara el SEÑOR. «¿No lleno Yo los cielos y la tierra?», declara el SEÑOR. Jeremías 23:24 (NBLA)
El que busca la justicia y el amor inagotable encontrará vida, justicia y honor. Proverbios 21:21 (NTV)
Porque yo soy el SEÑOR tu Dios, que sostiene tu diestra, que te dice: “No temas, yo te ayudaré”. Isaías 41:13 (NBLA)
Así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos. Isaías 55:11 (NVI)
¿No te lo he ordenado Yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas». Josué 1:9 (NBLA)
Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo. 1 Corintios 12:27 (NVI)
Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna. Hebreos 4:16 (NBLA)
…he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad. En todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Filipenses 4:11b-12 (NBLA)
y deseará el Rey tu hermosura; e inclínate a él, porque él es tu Señor. Salmo 45:11 (JBS)
Porque decía: «Si tan solo toco Sus ropas, sanaré». Marcos 5:28 (NBLA)
Instrúyeme, SEÑOR, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre. Salmo 86:11 (NVI)
¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Isaías 49:15 (NVI)
Tengan por sumo gozo, hermanos míos, cuando se hallen en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de su fe produce paciencia, Santiago 1:2-3 (NBLA)