¿Quieres sanar de las heridas de tu madre?
Dr. Sarita T. Lyons
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
Tú has tomado en cuenta mi vida errante; Pon mis lágrimas en Tu frasco; ¿Acaso no están en Tu libro? Salmo 56:8 (NBLA)
«Si corriste con los de a pie e hicieron que te cansaras, ¿cómo competirás con los caballos? Si tropiezas en una tierra tranquila, ¿qué harás en la espesura del Jordán? Jeremías 12:5 (NVI)
Esta esperanza es un ancla firme y confiable para el alma; nos conduce a través de la cortina al santuario interior de Dios. Jesús ya entró allí por nosotros. Él ha llegado a ser nuestro eterno Sumo Sacerdote, según el orden de Melquisedec. Hebreos 6:19-20 (NTV)
Prueben y vean que el SEÑOR es bueno. Salmo 34:8a (NBLA)
Abraham siempre creyó la promesa de Dios sin vacilar. De hecho, su fe se fortaleció aún más y así le dio gloria a Dios. Romanos 4:20 (NTV)
Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía. Colosenses 3:14 (NTV)
Jesús llamó a sus discípulos y dijo: «Les aseguro que esta viuda pobre ha echado en el tesoro más que todos los demás. Marcos 12:43 (NVI)
Conduciré a los ciegos por caminos desconocidos, los guiaré por senderos inexplorados; ante ellos convertiré en luz las tinieblas, y allanaré los lugares escabrosos. Esto haré y no los abandonaré. Isaías 42:16 (NVI)
Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras…Hebreos 10:24 (NBLA)
No las esconderemos de sus descendientes; hablaremos a la generación venidera del poder del SEÑOR, de sus proezas y de las maravillas que ha hecho. Salmo 78:4 (NVI)
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
Noé era un hombre justo e íntegro entre su gente, y anduvo fielmente con Dios. Génesis 6:9b (NVI)
Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos,...
Pero los dos niños luchaban entre sí dentro de su vientre. Así que ella consultó al SEÑOR: —¿Por qué me pasa esto? —preguntó. Génesis 25:22 (NTV)