Gatear también cuenta
Kaitlin Chappell Rogers
Porque decía: «Si tan solo toco Sus ropas, sanaré». Marcos 5:28 (NBLA)
Ya no habrá más maldición sobre ninguna cosa, porque allí estará el trono de Dios y del Cordero, y sus siervos lo adorarán. Apocalipsis 22:3 (NTV)
Tú has tomado en cuenta mi vida errante; Pon mis lágrimas en Tu frasco; ¿Acaso no están en Tu libro? Salmo 56:8 (NBLA)
... y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del siglo. Mateo 28:20b (JBS)
No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure … Juan 15:16 (NVI)
Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1:7 (NVI)
Sin embargo, continuemos viviendo según la misma norma que hemos alcanzado. Filipenses 3:16 (NBLA)
Ya sea que te desvíes a la derecha o a la izquierda, tus oídos percibirán a tus espaldas una voz que te dirá: «Este es el camino; síguelo». Isaías 30:21 (NVI)
Siendo, pues, que ustedes han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba donde Cristo está sentado a la diestra de Dios. Ocupen la mente en las cosas de arriba, no en las de la tierra; porque han muerto, y su vida está escondida con Cristo en Dios. Colosenses 3:1-3 (RVA-2015)
Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. Efesios 6:10-11 (NVI)
Instrúyeme, SEÑOR, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre. Salmo 86:11 (NVI)
Porque decía: «Si tan solo toco Sus ropas, sanaré». Marcos 5:28 (NBLA)
Instrúyeme, SEÑOR, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre. Salmo 86:11 (NVI)
¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Isaías 49:15 (NVI)
Tengan por sumo gozo, hermanos míos, cuando se hallen en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de su fe produce paciencia, Santiago 1:2-3 (NBLA)