¿Quieres sanar de las heridas de tu madre?
Dr. Sarita T. Lyons
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
—Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida. Juan 9:3 (NVI)
Les he hablado de estas cosas para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción, pero ¡tengan valor; yo he vencido al mundo! Juan 16:33 (RVA-2015)
De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos. Job 42:5 (NVI)
Que por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias; nuevas son cada mañana. ¡Grande es tu fidelidad! Lamentaciones 3:22-23 (RVR1995)
Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Mateo 11:28 (NTV)
Vístanse de toda la armadura de Dios, para que puedan hacer frente a las intrigas del diablo. Efesios 6:11 (RVA-2015)
«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. Salmos 46:10 (NVI)
Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. Efesios 2:10 (NVI)
Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. Hebreos 10:23 (NTV)
«Piense usted bien lo que debe hacer, pues la ruina está por caer sobre nuestro amo y sobre toda su familia. Tiene tan mal genio que ni hablar se puede con él». 1 Samuel 25:17 (NVI)
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
Noé era un hombre justo e íntegro entre su gente, y anduvo fielmente con Dios. Génesis 6:9b (NVI)
Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos,...
Pero los dos niños luchaban entre sí dentro de su vientre. Así que ella consultó al SEÑOR: —¿Por qué me pasa esto? —preguntó. Génesis 25:22 (NTV)