¿Quieres sanar de las heridas de tu madre?
Dr. Sarita T. Lyons
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
Si tu ley no fuera mi regocijo, la aflicción habría acabado conmigo. Jamás me olvidaré de tus preceptos, pues con ellos me has dado vida. Salmos 119:92-93 (NVI)
Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Deuteronomio 6:6-7 (NVI)
Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo. Hebreos 12:3 (NVI)
Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es Aquel que prometió. Hebreos 10:23 (NBLA)
Pero aun en la cárcel el SEÑOR estaba con él y no dejó de mostrarle su amor. Hizo que se ganara la confianza del guardia de la cárcel. Génesis 39:20b-21 (NVI)
Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13 (NVI)
Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos. Hebreos 2:1 (NBLA)
También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel a Aquel que lo había prometido. Hebreos 11:11 (NBLA)
Estén quietos, y sepan que Yo soy Dios; Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra. Salmo 46:10 (NBLA)
El llanto podrá durar toda la noche, pero con la mañana llega la alegría. Salmos 30:5b (NTV)
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?». Juan 5:6 (NBLA)
Noé era un hombre justo e íntegro entre su gente, y anduvo fielmente con Dios. Génesis 6:9b (NVI)
Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos,...
Pero los dos niños luchaban entre sí dentro de su vientre. Así que ella consultó al SEÑOR: —¿Por qué me pasa esto? —preguntó. Génesis 25:22 (NTV)